Somers (2004), desaconseja la práctica de la traducción automática de la L1 (lengua materna) a la L2 (lengua extranjera) porque, según dice, puede reforzar o introducir hábitos lingüísticos incorrectos en el estudiante, que puede pensar que lo que produce el traductor automático es siempre correcto.
Algo que se debe aclarar, los traductores
automáticos no están diseñados para ser usados como tutores para el aprendizaje
de lenguas o como medio para la enseñanza de lenguas.
Por otro lado, los traductores automáticos podrían
desempeñar un papel en el campo de la enseñanza de lenguas: permitir la
investigación al explorar ejemplos de correctas e incorrectas traducciones y buscar fuentes alternativas de
documentación. Por tanto, no disponen de un sistema inteligente de corrección
automática de errores, puesto que traducen casi palabra por palabra, sin haber
analizado antes la frase entera o sin haberla entendido en su totalidad; de
esta manera generan traducciones de baja calidad e incomprensibles en un
contexto o situación comunicativa determinada.
Es así que, la traducción automática se vuelve
aceptable si el estudiante valora más la rapidez con la que le proporciona una
idea general o contenido superficial de la información u idea plasmadas, que la
propia calidad del texto. Tal como señala López (2002), “aunque son muy rápidos... la calidad de la traducción que ofrecen es
muy baja”. En algunos casos, muchos
tipos de errores en traducción automática coinciden con errores típicos de la
producción escrita de los estudiantes de lengua extranjera y esta actividad se torna en algo significativo
y útil para ellos.
En
el uso del traductor automática se debe tener en cuenta que:
- Los traductores traducen casi palabra por palabra, sin haber analizado antes la oración entera o sin haberla entendido en su totalidad.
- El traductor no piensa; no posee las cualidades del lenguaje humano.
- Un humano traduce aproximadamente unas 500 palabras por hora con calidad.
- “Podrían ser mejores traducciones; si se dejaran de usar los traductores automáticos”.
- Utiliza el traductor para traducir una que otra palabra; no oraciones o textos largos. Además, puede escuchar la pronunciación de las palabras.
- El uso de los traductores requiere manejo avanzado del idioma para poder hacer las correcciones y revisiones de manera correcta (post-edición).
- En general, la traducción automática se emplea para el lenguaje técnico o profesional.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1.
Somers,
H. (2004) «Does Machine Translation have a role in language learning?». UNTELE
2004: L'Autonomie de l'Enseignant et de l'Apprenant face aux Technologies de
l'Information et de la Communication - Teacher and Learner Autonomy vis-a-vis
Information Communication Technology. Universidad Tecnológica de
Compiegne, Francia.
2.
López, V. (2002).
Posibilidades y realidades de la traducción automática. La Linterna del
Traductor Revista de Traducción, 3. (Revista en línea),
Disponible: http://traduccion.rediris.es/3/tr_au.htm (Consulta: 2010, junio 2)
REFERENCIAS CIBERGRÁFICAS
1.
Mariana
González Boluda. Estudio comparativo de
traductores automáticos en línea: Systran, reverso y google. Disponible
en: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?pid=s0798-97842010000100008&script=sci_arttext (Consulta 2013, julio 20)
2.
Ana Niño. La traducción automática en la clase de lengua
extranjera: un arma de doble filo. Disponible
en: http://www.ub.edu/filhis/culturele/nino.html
(Consulta 2013, julio 20)
3.
Nuria
Bel. Las
nuevas tecnologías en la traducción. Disponible
en: http://congresosdelalengua.es/valladolid/ponencias/nuevas_fronteras_del_espanol/1_la_traduccion_en_espanol/bel_n.htm (Consulta 2013, julio 20)

Este texto corto menciona algunas ventajas y desventajas de los traductores electrónicos o automáticos.
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